martes, 11 de diciembre de 2007

Día 7

Ayer lo vi. Estaba intentando escaparme lanzándome contra la puerta, cuando recibí un golpe muy fuerte en la cabeza, o me lo di yo... no lo tengo muy claro. La cuestión es que cuando desperté, estaba en frente de un ordenador, y el jefe de los secuestradores gritaba a voz en grito noseque de que no había que dejarme solo. Supongo que estarán nerviosos por si me logro escapar y no quieren perderme de vista para evitar que lo vuelva a intentar. En un descuido, sin embargo, logré sacar con la PDA una foto del jefe. Espero que ayude a los que estén buscandome a encontrarme.


Por desgracia, a los pocos minutos alguien se dio cuenta de que estaba mirándoles, y otro de los secuestradores me arrastró hasta la habitación donde me tienen encerrado. El día de hoy lo he pasado con los bocatas, la cocacola, las olivas y unas papas, que me han traído hoy.

Esto es el infierno.

Papuchi, en mi corazón se que sigues buscándome. Espero que nos veamos pronto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuánto bocata... ¿Por qué tanto odio?

Deberías probar a hacerte el muerto. Igual funciona...